emisora de radioLa gente se reveló y esperó a funcionarios de Conatel para impedirles el paso sí se llevaban los equipos de trasmisión de la emisora de radio La Chacarita.

Un pueblo que se reveló y defendió una emisora de radio. Así es la historia de La Chacarita, en Pregonero municipio Uribante, una de las localidades más alejadas de la capital del Táchira, San Cristóbal. El poblado es de agricultores. Gente con fama de ser muy trabajadora, con una directa herencia española en sus genes, porque la mayoría de los autóctonos de la localidad son blancos de ojos claros. En la región les llaman los “chacaros”, lo que relacionan con un temperamento muy firme, decidido y valiente.

Esa característica de “Chacaro” quedó demostrada durante la tarde y noche de pasado martes, cuando un grupo de pobladores, que al final del día sumaban unas 300 personas, llegaron a la emisora de radio “La Chacarita”. Se enteraron que una comisión de Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) aplicaba la medida de cierre al medio de comunicación. Lo hacían tras una gran movilización militar –así lo describen testigos- que acompañaban a funcionarios de la institución. El hecho se hizo muy evidente en un pueblo donde ocurren pocos sucesos y con no más de cinco carreras y unas ocho calles angostas, por donde todavía se moviliza gente a caballo. emisora de radio

El director y fundador de la emisora de radio, hace 12 años, Jesús Contreras, contó lo sucedido:

“Eran muchos militares en toda la cuadra. Ellos llegaron –funcionarios de Conatel- hasta las oficinas de la emisora y dijeron que venían a una inspección y que tenían orden de Caracas de cerrarla. Fue una sorpresa, nunca nos avisaron”.

El argumento de Conatel para el cierre, fue que no estaban debidamente registrados en el organismo y trasmitían ilegalmente. “Pero les contesté –dice Contreras- que se hacían diligencias y Conatel no estaba dando permisos desde hace años”.

Se movilizaron espontáneamente

Ante el evidente cierre y sin forma de detenerlos, Jesús Olinto Contreras tomó el micrófono e informó a su audiencia. Dijo que hasta ese momento transmitían, que se despedían. Explicó al aire, ligeramente las razones que les obligaban a salir del aire.

“La gente empezó a llegar. Se acercaron, pero no eran tantos, porque el grupo más grande se fue hasta la entrada de la montaña de San Lázaro donde está nuestra antena. Se quedaron ahí a esperar que bajaran los de Conatel. Yo ni sabía nada. Yo estaba en la emisora. Los del gobierno se llevaron la consola, así como decomisada, y los equipos que habían”.

En la noche, cuando se retiró a su casa Jesús Contreras recibió
una llamada. Le pedían acudiera hasta la parte baja de la entrada al pueblo, por el lado de la montaña San Lázaro.

“Cuando llegué habían como 300 personas, no dejaban pasar a la gente de Conatel, les decían que la emisora de radio era de ellos. Era del pueblo. En verdad así era. Ahí podía hablar niños, viejos, jóvenes, blanco, negros, rojos y verdes, evangélicos o católicos. Nosotros no andamos con esas vainas. Como debe ser. Transmitíamos la misa y a la gente le gustaba”.

Casi hasta la media noche permaneció la gente sin permitir paso a los funcionarios de Conatel. Los pobladores explicaban al militar a cargo, que los equipos de la emisora fueron comprados entre todos ellos. “La gente hacía vendimias, rifas y colaboraciones hasta que juntábamos la plata de comprar equipos. Nosotros solo la administrábamos”, relata Contreras.emisora de radio

Los equipos que retiraron de la emisora, por presión del pueblo, quedaron en Uribante, en el mismo municipio. Una comisión conformada por habitantes del pueblo, el párroco de la iglesia católica y el director de La Chacarita hicieron un acta firmada también por los funcionarios militares, donde se selló un compromiso de mantener en resguardo los equipos en el comando del Ejército de la zona.

Entre todos compraron equipos para la emisora de radio

Quince días le otorga la Ley a los directivos de La Chacarita, para presentar la documentación a fin de ponerse a derecho y recuperar los costosos equipos de transmisión, que se compraron con cada bolívar reunido por la propia gente de Pregonero.

“El pueblo está dolido hoy. Sentía y siente La Chacarita suya. Nos callaron. No éramos de corte del gobierno o en contra, éramos de todos”.

Nada pudo ser confirmado, pero dos personas que se comunicaron y pidieron reserva de sus identidades, dicen que les confirmaron que el cierre de la emisora de la emisora de radio tiene un trasfondo político porque La Chacarita, no era afecta al gobierno.

Sin empleo

Lo cierto es, que además de la pérdida de un medio de comunicación para este remoto poblado venezolano, 16 personas hoy amanecieron sin empleo, porque laboraban en La Chacarita.

Jorge Cisneros es uno de los afectados, laboraba desde hace 9 años en esa emisora de radio. “Se llevaron el enlace y el transmisor, pero la gente no dejó salir los equipos del municipio Uribante, se revelaron y no dejaban salir un carro de Conatel”.

Cuenta que era una emisora de servicios y tenía publicidad lo que les permitía percibir un ingreso a gente como él y a su colega locutor Jhonson Gómez, quien también quedó sin empleo, además de técnicos, administrativos, directivos y sobre todo el pueblo que pierde un medio de comunicación.

La Chacarita funcionaba en la Carrera 2 Casa de La Cultura, en todo el centro de Pregonero. Además, en Uribante también existen Radio Cura y Uribantina. Estas últimas quedan funcionando.

En el Táchira en los que va de más ya son tres las emisoras cerradas en el interior del estado, dos en la fronteriza ciudad de San Antonio del Táchira y esta semana, la emisora de Uribante, Pregonero.