los juegos del hambre venezuelaPareciera que Venezuela fuese como los juegos del hambre, la gente caza los productos para poder comer.

Expectantes mientras están pegados a las puertas de los diferentes establecimientos comerciales se encuentran los habitantes de Maracaibo quienes parecieran simular escenas de los juegos del hambre, ya que se encuentran en una competencia de caza de comida. El escenario se repite en la mayoría de los supermercados, ya que desde muy temprano quienes deseen poder conseguir alguito deben irse derechito del trabajo a hacer la cola o peor aún, no asistir a sus jornadas laborales por ver qué comprar para comer.

En esa triste y paupérrima situación se encuentra Junior Acosta, un habitante de Maracaibo, quien asegura que en su familia se turnan para hacer supervisiones a los supermercados para averiguar lo que posiblemente llegaría y así poder ir a comprar.

“Cola que veamos cola en la que nos metemos, no hay que perder tiempo porque es peor, la gente se anda matando como en la película de los juegos del hambre…, No todo se puede comer, pero por ejemplo hoy saco jabón de lavar y lo puedo cambiar por un kilo de arroz, porque están pidiendo 800 bolívares por el en las tiendas”, sentencia Acosta.

Acosta asevera que ha tenido que limitarse a realizar actividades laborales y recreativas por andar de cola en cola y que, en el lugar en el que trabaja muchas veces les han permitido salir antes de la hora indicada para que puedan ir a comprar alimentos.

“Al menos la gente está consciente de que estamos pasando hambre…, en la empresa nos dejan salir temprano cuando saben que algo llegó porque hasta la jefa se viene a bachaquear…, yo aprovecho y le aviso a mis hermanos que se vengan a comprar porque es preferible que sobre y no que falte”, manifiesta con jocosidad Acosta.

Este joven asegura que muchas personas revenden lo que consiguen en los establecimientos comerciales, pero, que debido a la grave escasez lo que prefiere es que los productos que adquiere lleguen a su hogar.

“La gente esa que revende las cosas se van a arruinar, porque no es que no haya cobres porque de eso sí hay, pero no se consigue nada y por eso ya ni los bachaqueros tienen que vender”, asevera Acosta.