No es mentira para nadie que en Venezuela todo, pero TODO, ha desaparecido, incluso hasta las clases sociales. Parece paradójico. Sin embargo, en un país donde no hay alimentos, medicinas, productos; también desapareció una clase, la clase media.

El término clase media es un grado o estamento de la estratificación de estatus social que se aplica a las personas con un nivel socioeconómico medio que se sitúa entre la clase obrera y la clase alta.

“Las políticas económicas implementadas en revolución han creado una distorsión sin precedente en la historia. La canasta básica supera en creces el ingreso familiar promedio de una familia trabajadora”

Sin embargo, con la grave crisis económica, las mala políticas de Estado, hoy por hoy muchos venezolanos coinciden que la clase media desapareció o se “enchufo”. Si observamos un automercado del país, el día que llegaron productos, no se puede decir que todos los que hacen la cola son “bachaqueros”, más bien ves una mezcla sociales, donde hasta de alta sociedad se ha visto sometido a estas “denigraciones”.

Al consultar al sociólogo Alejandro Parra, indica que: “Las políticas económicas implementadas en revolución han creado una distorsión sin precedente en la historia. La canasta básica supera en creces el ingreso familiar promedio de una familia trabajadora”.

Por lo que explica que con lo que perciben como pago de sus trabajo o acciones comerciales no les alcanza para comer una semana de forma adecuada y balanceada”. Del mismo modo, le suma mantenimiento de casa, vehículos y medicamentos en los casos requeridos.

La clase media paso a la historia

“Sólo hay una élite alta y de mediana escala que tiene niveles de vida óptimos. Cuando un ser humano no le alcanza su ingreso para vivir como lo establece la OMS, entonces comienza a engrosar las filas de la cada vez más nutrida pobreza”

Durante la llamada IV República una persona de clase media en Venezuela, era cualquier persona que pudiera envolver a la clase trabajadora, sin ser rico. Es decir, tenía el poder adquisitivo para ciertos lujos que les permitían vivir “holgadamente”.

Para la clase media en Venezuela, era común lucir prendas de vestir importadas que en muchos casos, iban a comprar ellos mismos durante visitas de fin de semana a Miami, Panamá, Aruba, Curazao o Colombia.

En la mesa del venezolano común era habitual encontrar delicateses como quesos holandeses y jamones serranos. Igualmente, los vinos y otros licores más fuertes también tenían sello europeo.

Más allá de bienes suntuarios, los venezolanos que obtenían una carrera, o motorizaban un negocio propio, lograban en un plazo máximo de cinco años los dos mayores símbolos de estatus para esta parte de la población: comprar casa propia y un carro nuevo. Hoy en día es algo totalmente fuera de todo alcance.

Hoy por hoy esta realidad cambió. En pleno 2018, cuando muchas sociedades avanzan, en Venezuela la clase media solo se da el lujo de medio comer tres o dos veces al día. Además, de solo cubrir los servicios básicos y gastos comunes.

A esta parte de la población no solo le ha castigado la crisis económica sin precedentes, sino la inseguridad que se ha acentuado con los abusos policiales tras las protestas. Por ello muchos padres han aupado que sus hijos, graduados o no, salgan del país; para por lo menos tener la tranquilidad de que estarán en un lugar más seguro.

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