El pasado 19 de febrero  un recluso de la cárcel de Vista Hermosa, en Ciudad Bolívar se comió dos ratas para mitigar el hambre.  El privado de libertad permanece recluido en el hospital Ruiz y Páez.

Alejandro Manuel Mago Coraspe, de 41 años, permanece estable.  Al parecer, no es la primera vez que comía ratas por hambre pero si es la primera ocasión en la que presentó  náuseas, vómito y distención abdominal.  Los cartílagos y huesos de los roedores le provocaron una obstrucción en el píloro, estructura baja del estómago, por lo que tuvo que ser intervenido de emergencia.

De acuerdo con la ONG Una Ventana a la Libertad, la cual registró la historia, el recluso no tiene familia en el estado Bolívar, pues hace ocho meses fue trasladado desde Cumaná. Mago aseguró a la organización que hay otros internos en su misma condición, con desnutrición y sin familiares que les lleven comida.

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