William Romero, de 19 años, falleció el miércoles de la semana pasada en Cartagena, Colombia. Había dejado Venezuela solo un mes atrás en búsqueda de un mejor futuro para su hijo.

El cuerpo del venezolano William Romero permanece desde el miércoles de la semana pasada en la morgue de Cartagena, Colombia, a la espera de que su familia recolecte 2 millones de pesos (cerca de $700) para los trámites de repatriación y entierro en su natal Valencia.

El joven, de 19 años, salió a finales de enero de Venezuela desesperado por no poder conseguir pañales ni dinero para las vacunas de su bebé recién nacida. Su trabajo como fotógrafo ya no le alcanzaba para nada.

Con algo de dinero y ropa, llegó hace un mes a Cartagena. Allá lo recibió su hermana, quien había llegado en diciembre, y se dedicó a vender dulces en las calles o en los autobuses.

Lo que podía recolectar le permitía enviar dinero a su esposa y su hija de solo dos meses.

Al parecer Romero llegó esa noche del miércoles al apartamento que alquilaba con su hermana de 23 años, cansado por haber recorrido la ciudad para vender dulces.

“Dijo que se sentía cansado, tenía dificultad respiratoria. Se bañó, comió y se durmió. Cuando lo fueron a ver estaba muy mal. Lo llevaron al hospital El Pozón, a donde llegó sin signos vitales”, contó la madre.

“Eso le pasa a los que se van”

“Queremos enterrarlo en Valencia, cerca a su familia, pero en el consulado me contestaron que no había recursos para la repatriación y que eso le pasaba a la gente que se iba de Venezuela”.

Pérez contó que en la morgue le dieron un plazo máximo hasta este viernes para sacar el cuerpo de su hijo. Gracias a una publicación en las redes sociales y a entrevistas en emisoras locales, han logrado recolectar el 75 por ciento del costo del trámite.