Incrementa la diáspora de profesores y estudiantes en las universidades en Venezuela por la crisis económica.

La mayoría de las universidades en Venezuela, por no decir todas, están al borde de un cierre técnico. El presupuesta asignado para el nuevo semestre que inició a mediados de febrero de 2018 apenas alcanzaba para unas dos semanas.

Actualmente continúan el semestre sin muchos de los beneficios que antes percibían, como transporte o comedor. La hiperinflación en el país se ha consumido todo.

Toda esta situación ha generado una diáspora de profesores, no solo en las universidades en Venezuela, también en colegios públicos y privados. Los estudiantes también desertan, unos para ingresar a tiempo completo al campo laboral, otros porque se van del país sin culminar sus estudios.

Universidades en supervivencia

La Universidad del Zulia (LUZ) es una de las casas de estudio que reorganizó sus horarios para frenar la deserción estudiantil y laboral. Se trata de una medida con la que solo asisten a clases presenciales en un máximo de tres días a la semana.

Esto para minimizar los inconvenientes por falta de transporte, ya que tanto en la mañana como en la tarde se complica tomar un bus y llegar al lugar de destino. A ello se suma la falta de dinero en efectivo para pagar el pasaje, y la delincuencia que acecha a las unidades.

En la Universidad Nacional Experimental de Guayana (UNEG) y la Universidad Experimental Politécnica Antonio José de Sucre (Unexpo), en Puerto Ordaz, pasan por la misma situación. También han recortado horarios y se han quedado sin beneficios mínimos, además de los daños de infraestructura.

Profesores con salarios de hambre

El presidente de la Asociación de profesores dela UNEG, Raúl Brito, señala que un profesor gana quincenalmente 600 mil  bolívares, el equivalente al precio de un cartón de huevos. La deserción de profesionales y técnicos en el último trimestre fue de entre 70 y 100 personas.

El rector de la Universidad de los Andes (ULA), Mario Bonucci, señaló que el profesor mejor pagado devenga aproximadamente un millón 500 mil bolívares, mientras que la canasta alimentaria en Venezuela se ubicó en más de 24 millones de bolívares en enero de 2018.

Con el nuevo incremento salarial que ordenó el presidente Nicolás Maduro se espera que estos precios de la canasta alimentaria se incrementen, así como la hiperinflación y el precio del dólar paralelo.

El horario en la UNEG se redujo de 8:00 AM a 1:00 PM para que profesores y personal administrativo puedan hacer un segundo trabajo de ‘rebusque’. Hay profesores que trabajan de taxistas, si cuentan con vehículo disponible, pues la mayoría también debe trasladarse en transporte público, cuya falta de unidades se eleva en más de un 70% según las estimaciones de la Cámara de Transportistas.

En los colegios, padres y representantes se organizan para llevar a los docentes, o hacen una recolecta cada cierto tiempo para que puedan cubrir los gastos de transporte.

Incrementa la diáspora de profesores y estudiantes en las universidades en Venezuela por la crisis económica. La mayoría de las universidades en Venezuela, por no decir todas, están al borde de un cierre técnico. El presupuesta asignado para el nuevo semestre que inició a mediados de febrero de 2018 apenas alcanzaba para unas dos semanas. Actualmente continúan el semestre sin muchos de los beneficios que antes percibían, como transporte o comedor. La hiperinflación en el país se ha consumido todo. Toda esta situación ha generado una diáspora de profesores, no solo en las universidades en Venezuela, también en colegios públicos y privados. Los estudiantes también desertan, unos para ingresar a tiempo completo al campo laboral, otros porque se van del país sin culminar sus estudios. Universidades en supervivencia La Universidad del Zulia (LUZ) es una de las casas de estudio que reorganizó sus horarios para frenar la deserción estudiantil y laboral. Se trata de una medida con la que solo asisten a clases presenciales en un máximo de tres días a la semana. Esto para minimizar los inconvenientes por falta de transporte, ya que tanto en la mañana como en la tarde se complica tomar un bus y llegar al lugar de destino. A ello se suma la falta de dinero en efectivo para pagar el pasaje, y la delincuencia que acecha a las unidades. En la Universidad Nacional Experimental de Guayana (UNEG) y la Universidad Experimental Politécnica Antonio José de Sucre (Unexpo), en Puerto Ordaz, pasan por la misma situación. También han recortado horarios y se han quedado sin beneficios mínimos, además de los daños de infraestructura. Profesores con salarios de hambre El presidente de la Asociación de profesores dela UNEG, Raúl Brito, señala que un profesor gana quincenalmente 600 mil bolívares, el equivalente al precio de un cartón de huevos. La deserción de profesionales y técnicos en el último trimestre fue de entre 70 y 100 personas. El rector de la Universidad de los Andes (ULA), Mario Bonucci, señaló que el profesor mejor pagado devenga aproximadamente un millón 500 mil bolívares, mientras que la canasta alimentaria en Venezuela se ubicó en más de 24 millones de bolívares en enero de 2018. Con el nuevo incremento salarial que ordenó el presidente Nicolás Maduro se espera que estos precios de la canasta alimentaria se incrementen, así como la hiperinflación y el precio del dólar paralelo. El horario en la UNEG se redujo de 8:00 AM a 1:00 PM para que profesores y personal administrativo puedan hacer un segundo trabajo de ‘rebusque’. Hay profesores que trabajan de taxistas, si cuentan con vehículo disponible, pues la mayoría también debe trasladarse en transporte público, cuya falta de unidades se eleva en más de un 70% según las estimaciones de la Cámara de Transportistas. En los colegios, padres y representantes se organizan para llevar a los docentes, o hacen una recolecta cada cierto tiempo para que puedan cubrir los gastos de transporte. Deserción estudiantil En la Unexpo la deserción estudiantil llega al 40%. El centro de estudiantes de la Escuela de Ingeniería detalla que de tener 4 mil 500 estudiantes el semestre pasado, paso a contar solo con 2 mil 400 inscritos en el ciclo que inició a mediados de febrero. El servicio de comedor en la Unexpo pasó de ofrecer 2 mil 400 comidas a 800 comidas diarias, las rutas de transporte bajaron de 114 a 23 rutas al día. El presupuesto asignado para transporte fue de un millón 400 mil bolívares, y 50 millones para comida para comedor. Los estudiantes se siguen retirando de las universidades en Venezuela por no poder trasladarse a ellas, no tener qué comer ni costear los demás materiales de estudio. Unos han privilegiado el trabajo para ingresos económicos extras en el hogar, todo invertido en comida principalmente.Deserción estudiantil

En la Unexpo la deserción estudiantil llega al 40%. El centro de estudiantes de la Escuela de Ingeniería detalla que de tener 4 mil 500 estudiantes el semestre pasado, paso a contar solo con 2 mil 400 inscritos en el ciclo que inició a mediados de febrero.

El servicio de comedor en la Unexpo pasó de ofrecer 2 mil 400 comidas a 800 comidas diarias, las rutas de transporte bajaron de 114 a 23 rutas al día. El presupuesto asignado para transporte fue de un millón 400 mil bolívares,  y 50 millones para comida para comedor.

Los estudiantes se siguen retirando de las universidades en Venezuela por no poder trasladarse a ellas, no tener qué comer ni costear los demás materiales de estudio. Unos han privilegiado el trabajo para ingresos económicos extras en el hogar, todo invertido en comida principalmente.

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